sábado, 1 de noviembre de 2014

Vivir por vivir


Nos aferramos demasiado a nuestro pasado, intentando que lo malo no suceda en nuestro futuro, procurando que lo bueno se vuelva a repetir siguiendo los mismos pasos anteriormente dados. Nos olvidamos de nuestro presente, de lo que realmente importa, de nuestro día a día. Odiamos la rutina, pero la perseguimos continuamente. Son pocos los que arriesgan, los que procuran innovar. Somos muchos los que buscamos la perfección, lo seguro. Vivimos con el miedo, lo criticamos, lo odiamos, pero nunca queremos dejarlo tras la puerta o bajo la cama. Lo sacamos a la calle, lo llevamos tras nuestra espalda como si de una maleta se tratase.
Yo me he cansado, me he cansado de seguir los mismos pasos, de seguir huellas que otros antes han dado. Quiero ser libre, quiero elegir mi camino, mi historia y mi destino. Que no hay nada escrito, que eso son historias que nos hacen flotar como pez muerto en el mar... nos dejamos llevar y yo... yo ya me he cansado de ser un muñeco para el tiempo.

Vivir por vivir no tiene sentido y yo quiero buscarlo. Porque vida de momento solo hay una y yo no la quiero malgastar sentada en la barra de un bar, en la puerta de algún local. Yo lo quiero invertir en momentos inolvidables para mi corazón... porque para la mente, quién sabe... igual llega un día en el que no vuelve a recordar.

Triste pero cierta realidad. Suficientes razones para empezar a disfrutar... que la crisis no sea motivo para quedarse en casa... que para ver una puesta del sol en un bonito lugar, todavía no hay que pagarlo.

sábado, 26 de enero de 2013

Si esa persona entró en tu vida es porque valía la pena.



Es triste ir por la calle y cruzarte con esa persona con la que compartiste momentos, secretos y algo muy valioso como lo son cada minuto de nuestra vida... con la cabeza gacha o por el contrario con la cabeza bien alta llena de orgullo, un orgullo vacío o un miedo incontrolable que nos lleva a no dirigir la palabra. Aún así, ese silencio no deja de ser tan doloroso, como puede serlo una falsa sonrisa o una palabra llena de todo menos de lo que antes era. Yo se que tu sabes de lo que hablo, tu también lo has vivido. Quizás la solución es un, perdón, en el momento indicado. O quizás la solución es, no ser esa persona. Difícil, si. Pero no imposible. Si esa persona entró en tu vida es porque valía la pena. No la dejes ir, por un bache en el camino... a lo largo de tu vida encontrarás muchos, todos y cada uno diferentes. Pero 
nunca encontrarás a alguien que ría tus gracias como el lo hacía.

Y ahora... dime; ¿No crees que merece la pena dejar el orgullo de lado? ¿Y el miedo? No te llevará mucho más tiempo, del que has perdido, buscando algo que nunca encontrarás.

Su sonrisa, en la boca de otro.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

No pierdas ni un segundo más.



Dicen que el corazón deja de latir con normalidad y que sientes como que la sonrisa se te apaga y que cuando intentas sonreír te sientes estúpido. Dicen que cuando caminas sientes que te cuesta mantenerte en pié y que tiendes a caerte. Dicen que las palabras se te atragantan y que cuando quieres gritar te vuelves afónico. Dicen que los ojos se te ponen rojos y que siempre están llenos de un líquido que recorre tus mejillas, y que sabe un poco a sal. Dicen que la habitación se vuelve tu refugio y la cama tu mejor compañero. Dicen que la botella se vuelve tu amante y que las ganas de vivir se van desvaneciendo. Dicen que las palabras de aliento de los demás llegan a ti en forma de balas y que te hacen daño porque sientes que no tienen razón... son muchas las cosas que dicen y ahora puedo decir que están en lo cierto, que quizás esto sea como cuando tienes que tomar un medicamento y que si lo quitas de repente puede tener consecuencias, muchas veces irremediables.

Pero yo se que con el paso de los días, el corazón latirá con normalidad, la sonrisa saldrá sola, no caminaré pero si correré en busca de mi felicidad. Yo se que no me hará falta gritar, porque sabré hablar en el momento oportuno. Estoy segura de que mis ojos volverán a ser aquellos que antes eran, con su brillo y tan alegres y avispados como siempre. No me cabe duda de que mi habitación y mi cama seguirán siendo mi refugio o compañera... evidentemente soy bastante perezosa. Y pobre botella, será abandonada... pero para celebrarlo vendrán mis ganas de vivir nuevamente. ¿Que serán de esas balas? Esas balas se convertirán en rosas que adornarán mi floreado jardín. Y que no necesito medicamento, ni yo ni nadie. Porque la vida, los días, horas, minutos y segundos... eso es lo que verdaderamente nos tiene que importar. Que si eso se acaba es por lo que tendremos que llorar, por nada más. Porque lo que se estropeó en un minuto, se puede arreglar en la siguiente media hora. Pero si nos falta el tiempo, ahí no tendremos nada.

 Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. No pierdas ni un segundo más.

martes, 25 de diciembre de 2012

Feliz Navidad



Hay gente que no vuelve, gente que se queda en el camino y gente que llega a su destino. En estas fechas, el destino es la casa, donde año tras año se ha ido creciendo. En muchos hogares la tristeza se apodera del vacío que ha dejado la persona o personas que se ausentan. En otros tantos, los rincones se llenan del sonido de la carcajada de un niño, se llenan de celebración. Lo triste es no tener hogar, ahí no hay rincón, solo desesperación y un corazón lleno de dolor. En muchos hogares, no va a llegar la navidad. Y la navidad en algunos casos no sabe como llegar a un hogar que ahora es inexistente. Yo me siento afortunada de tener un hogar en el que celebrar, yo me siento afortunada de tener a los míos, porque aunque falten fichas para el puzzle se puede mirar lo que en muchos hogares es difícil de ver. Que donde hay semilla, nace una flor y que esa flor es la razón.

Feliz Navidad.

jueves, 28 de junio de 2012

Somos algo pequeño, luchando por algo grande.



La felicidad para las personas, es como el sol para los girasoles. Pese a las nubes que se interponen en el camino, estos pequeños buscan eso tan grande que les hace crecer. Nosotros los humanos, nos pasamos la vida buscando esa felicidad, saltando esas piedras que se interponen en el camino. 

Cuando nos enamoramos, luchamos por ese amor que nos vuelve locos, que nos hace perder la respiración si no le tenemos a nuestro lado. Y por muchos problemas que se interpongan en nuestro camino no nos rendimos, porque es quien nos hace crecer en ese instante, es nuestra felicidad. 


Somos algo pequeño, luchando por algo grande:


- Un corazón, luchando por amor.
- Un girasol, luchando por la luz del sol.


Al igual que esta pequeña flor, la vida gira y gira y gira y solo cuando encuentras tu sol se detiene, entonces disfruta.

PD: Colaboración de Denis Barros Caballero

miércoles, 6 de junio de 2012

¿Y tu que dices? ¿Te animas?





Cuando las nubes se vuelven grises y la lluvia recorre las calles, hacen que recuerde todos esos momentos en los que mi corazón estaba negro y en mi cara sobraban lágrimas. En cambio, cuando llega el verano, esos días de cielo azul y resplandeciente sol, hacen que me olvide de todo, viviendo al máximo el momento!


Pero, eso se acabó, no puedo permitir que el tiempo controle mis sentimientos... el día a día, me enseñó muchas cosas, una de ellas es que, me aferre a lo bueno y me aleje de lo que me hace daño! Y así haré!

No puedo cambiar el tiempo, no puedo convertir los días de tormenta en preciosos días de primavera, pero si puedo cambiar lágrimas por sonrisas. ¿Y tu que dices? ¿Te animas?

Quizás una sonrisa no substituya el sol, pero si granito a granito se hizo una montaña, por qué no sonrisa a sonrisa se puede conseguir la luz del sol?

martes, 29 de mayo de 2012

Una sonrisa abre las puertas que las lágrimas cierran.




Recuerdo muy bien como las lágrimas brotaban de mis ojos y recorrían mi rostro, llegando así a ese abismo en el que me creía hundida... fueron muchas las lágrimas, fueron muchos los minutos, horas y días malgastados; pero como a todo le llega su fin, el fin de esta angustia llegó cuando me decidí a levantarme. 


Me miré al espejo y vi lo que no quería ver, la mirada perdida, el rostro húmedo, las ojeras delataban los días sin dormir... en ese momento esbocé una sonrisa y ahí descubrí cual sería el siguiente paso, no lo dudé ni un segundo, me metí bajo la ducha con el agua fría, me sequé, me puse mi mejor ropa, me peiné, me maquillé, me eché ese perfume que tanto me gusta y llamé por teléfono a toda esa gente que sabía que estaría ahí, esperándome! Y así fue!


Salí de casa, con mi sonrisa siempre por delante, enseñándole a todo el mundo lo feliz que era y encontré de nuevo mi camino ese del cual hacía un tiempo que me había desviado. 


Descubrí que UNA SONRISA, abre todas esas puertas que las lágrimas cierran o no nos dejan ver. DESCUBRÍ QUE MERECE LA PENA SONREÍR, porque gracias a esa sonrisa, gracias a ese insignificante día al que ahora le doy las gracias, soy quien soy y tengo lo que tengo.



El tiempo corre, aprovéchalo

El tiempo corre, aprovéchalo